Aquí no hay tomate
Hoy estoy contento con la España que aún ve la televisión (o con la mayoría de ella). He de admitir que no me lo esperaba, que me ha cogido en seco pero el gustazo ha sido el mismo que si lo esperara. Hoy los españoles (los que ven la tele) me han demostrado que aún tiene algo de cultura entre las cuevas de su inteligencia. Hoy estaba leyendo el periódico cuando me encuentro con esa noticia... ¿qué digo noticia?...notición! El programa basura de la cadena privada Tele 5 llamado Aquí no hay tomate echa el cierre por baja audiencia, por debajo de la media de la de su propia cadena. ¿Podrá la Pantoja morirse de gusto? ¿o quizá Jaime Ostos llamar carroñero a otro programa más endeble que este? ¿Podrá Jesulín olvidar la fecha de aqué día que echaron el telón de la vida del programa tomatero? ¿Podrán los personajillos superar la pérdida de lo fiable de su fuente de ingreso? Se acabaron sus supuestos contratos temporales. Al menos ahí, porque ese programa era como el alma mater, la abeja madre de la fatiga vespertina, el programa que más insultaba haciendo uso de la ironía sin ninguna vergüenza a muchísima gente (no hay excusas para insultar a nadie y menos en un programa público, sea quien sea el personaje, de dedicase a lo que se dedicase) Se ha llegado a remover el pasado (váyase usted a saber si cierto o no), con injurias y calumnias denunciadas o no gravísimas a personas incluso fallecidas sin poderse defender, ante la impotencia de sus descendientes, como Lola Flores, el boxeador Pedro Carrasco, o gente como Carmen Sevilla y la Duquesa de Alba. Y ustedes diréis, pues alguna vez lo habrás visto. No digo que no, como persona curiosa que soy, verlo, lo he visto, igual que dejé de verlo, porque antes de informar, desinformaban, antes que buscar la verdad, hacían supuestamente eco de la mentira. En miss y mister España no valoraban al más guapo, se fijaban en el más feo o fea. Se reían en las caras de muchos famosos, fuera Dantes y sus canciones, fuera un torero o un cantante y el que no defendiese el programa rodaba su cabeza pues era víctima y punto de mira de los medios de qué? de información?... JA.
Como terminaba de decír una chirigota de Cádiz de hace varios años en uno de sus fantásticos pasodobles que a mi me encantaron, los Pavos Reales: "...nos enteramos de cualquier gilipoyada/, cuando tengo la impresión/ que en el fondo de la cuestión/ no nos enteramos de nada"
Lo siento por los que veíais asiduamente el programa, conformaros con María del Monte o con Saber y Ganar o tal vez con los documentales de la 2... que aunque parezca de risa, en nunguno de los 3 se hace daño moral a nadie...
Saludos.




